
El programa de capacitación de traductores de Sociedades Bíblicas Unidas para el área de las Américas pronto cumplirá 10 años de iniciado. Su impacto ha sido extremadamente significativo y de amplio alcance, dice el Secretario de Área, Melvin Rivera.
Foto (GUY08DJ-3): Escena de un taller de capacitación para traductores de SBU que tuvo lugar en Georgetown, Guyana, en marzo de 2008.
El programa fue creado para ayudar a los traductores, algunos de los cuales no terminaron ni siquiera su educación primaria, para adquirir el conocimiento necesario para traducir la Biblia. Éste consiste en 12 cursos de una semana de duración que cubren una amplia gama de temas sobre los principios de traducción bíblica, cultura de la Biblia y geografía hasta géneros literarios relacionados con la Biblia.
Los traductores han asumido con entusiasmo esta experiencia de aprendizaje a pesar de las dificultades que pueden enfrentar simplemente para llegar a los lugares de capacitación. Algunos tienen que viajar en canoa, autobús o a caminar a pie por dos, tres o hasta siete días. Por ejemplo, el señor y la señora Díaz, quienes pertenecen al grupo machiguenga en Perú, viajaron por siete días cada vez que asistieron a un curso, realizando la mayor parte del trayecto a pie.
Algunas veces, los retos sencillamente no son prácticos. Fidel Nanatai ha enfrentado muchas dificultades en su vida y era extremadamente desconfiado cuando comenzó el programa. Él aceptó gradualmente tanto el conocimiento como la amistad que le fueron ofrecidos. Tanto así, que el día de su graduación, él “coronó” al Coordinador de Traducciones para el Área de las Américas, Dr. Esteban Voth, para simbolizar que había sido reconciliado con Dios y con la vida. Posteriormente, él fue parte del grupo que creó una nueva misión indígena en Perú para investigar las lenguas a fin de traducir la Biblia y luego usarla para desarrollar trabajo de alfabetismo y preservar las lenguas y culturas indígenas.
“Es como regresar a los tiempo bíblicos”
Los consultores de traducción están de acuerdo en forma unánime que el programa ha sido un instrumento para acelerar el trabajo de traducción. Pero lo más importante es la opinión de los
traductores mismos.
“El tiempo que hemos pasado en esta capacitación ha sido como regresar a los tiempos bíblicos. Hemos hecho una travesía por el Antiguo y Nuevo Testamento disfrutando las historias y apreciando los géneros literarios en ellos. Hemos podido entender que Dios está interesado en nuestros pueblos y desea hablarles en su propia lengua. Fue difícil para nosotros ser humildes y reconocer que tenemos que dejar todo nuestro equipaje atrás, pero estamos aprendiendo.”
Lino Smith, traductor kuna, Panamá
“Esta capacitación me ha ayudado a reflexionar acerca de cuán importante es la traducción de la Biblia para mi lengua. Hay muchas cosas que yo desconocía, como las costumbres, la geografía, la vida diaria y el significado de muchas palabras. Ahora sé que cuando se lee la Biblia, es necesario tomar en cuenta todos estos elementos para poder entenderla.”
Amalio Vergara, traductor kuna, Panamá
“Estoy sorprendido de la claridad de cada curso, no sólo para el trabajo de traducción sino también para entender mejor la Palabra de Dios. Todos los profesores nos entregaron su corazón para guiarnos en nuestra educación.”
Rev. José Abraham Suárez, traductor maya, México
Ore para que los traductores indígenas que no han tenido la oportunidad de recibir una capacitación bíblica formal puedan continuar beneficiándose de este programa.
País: Américas Número de Proyecto: 90037