“Hasta el fin de la Tierra”. Esto es lo lejos que la sucursal siberiana de la Sociedad Bíblica de Rusia está preparada a ir para asegurar que las personas que viven en las comunidades más remotas escuchen la Palabra de Dios. Recientemente, la Sociedad Bíblica hasta alquiló un barco para ayudarles a llegar a lugares a los que es casi imposible llegar en vehículo.
Foto (RUS11DJ-13): Alexei Bulatov, director de la sucursal siberiana de la Sociedad Bíblica de Rusia, en un viaje de distribución por barco a comunidades remotas en Siberia.
“La vida es muy dura para las personas que viven en los pueblos aislados de Siberia”, dice Alexei Bulatov, director de la sucursal de Siberia. “Ellos no pueden costearse la compra de Biblias, así que les llevamos algunas.” La gente está muy contenta e impresionada que el personal de la Sociedad Bíblica viaje tan lejos para proveerles la Palabra de Dios, agregó.
Recientemente, el señor Bulatov y sus colegas pasaron dos semanas viajando por barco a lo largo del río Ob en lo profundo de Siberia occidental. Al detenerse en los pueblos a lo largo de la ruta, hicieron distribuciones en jardines de infantes, escuelas y bibliotecas públicas, de una colección que consiste de 14 productos, incluyendo Biblias, materiales para niños y guías bíblicas.
Hay otros viajes de distribución que se realizan por carretera. “Nuestra meta es hacer dos viajes cada año mientras tengamos fondos suficientes”, dice el Señor Bulatov.
Otro proyecto clave para la sucursal de Siberia es la traducción del Antiguo Testamento al yakut, hablado por casi 500,000 personas. Siendo tradicionalmente nómadas, los yakut viven ahora en Siberia del noreste, a lo largo del río Lena. El cristianismo se ha establecido entre ellos ya desde hace muchas generaciones, y muchos pertenecen a la iglesia ortodoxa rusa.
